sábado 17 de mayo de 2008

Guardiola impondrá su ley

362PEP PRIORIZA LA DISCIPLINA Y EL TRABAJO COMO PILARES ESENCIALES DE SU FILOSOFÍA
La autogestión dará paso al control. El nuevo técnico aplicará con rigor el código interno y apostará por el esfuerzo y el sacrificio

La entrada de Pep Guardiola en el vestuario blaugrana va a significar un cambio radical en la metodología y dinámica de trabajo en la plantilla del primer equipo. Para empezar, el nuevo técnico blaugrana es un fiel defensor de la disciplina como sustrato principal en un grupo. La principal novedad en este aspecto es que con Guardiola reaparecerán las sanciones económicas y las multas como medidas disuasorias a posibles actos de indisciplina. Hay que recordar que Frank Rijkaard aparcó las multas porque consideraba que los jugadores eran suficientemente profesionales para saber lo que tenían que hacer en cada momento. Pues bien, esta manga ancha, que finalmente resultó fatídica para los intereses del equipo, desaparecerá definitivamente del vestuario blaugrana y regresará el sistema sancionador impuesto en su día por Louis van Gaal que a su vez recogió de Johan Cruyff. Precisamente dos de los entrenadores que más han marcado en la carrera como futbolista de Pep. En el filial ya ha dado los primeros indicios de su estricto código sancionador como demuestra el hecho de que al primer acto grave de indisciplina el jugador debía abonar 1.500 euros, al segundo doblaba hasta 3.000 y si realizaba un tercero entonces el jugador podría ser apartado del equipo.

Pero no sólo será estricto en las sanciones económicas sino también en la actitud de los jugadores ante su afición y ante los empleados de la entidad. Se acabó salir del autocar o del avión, durante los viajes, enchufado a unos auriculares o colgado al móvil sin hacer ningún caso a los aficionados. Con Guardiola los móviles están prohibidos tanto dentro del vestuario como en los desplazamientos. El objetivo es que los jugadores sean más atentos y receptivos con los aficionados que esperan desde hace horas al equipo. Asimismo, los jugadores deberán tener un total respeto con los empleados del club, ya sean médicos, fisioterapeutas, utilleros, porteros o miembros de seguridad. El nuevo técnico blaugrana aplicará el código interno de forma estricta y sin titubeos.

La mano dura de Guardiola también se podrá ver en los entrenamientos. Rijkaard era partidario de sesiones cortas y donde el trabajo físico era secundario. Con Pep volverán las sesiones dobles -al menos dos a la semana- y se volcará más en el trabajo táctico. El de Santpedor es un abanderado de la metodología del trabajo en todos sus aspectos y piensa aplicarlo desde el primer día. El balón seguirá teniendo un papel protagonista en los entrenamientos, pero sin olvidar los aspectos físicos y tácticos. De hecho, se entrenará también el mismo día de partido, sobre todo jugadas a balón parado, para que los jugadores tengan recientes todas las combinaciones posibles.

Pero no sólo habrá un trabajo práctico en el campo sino también teórico en el vestuario. Tras cada partido se convocarán sesiones pedagógicas de vídeo para repasar los errores –metodología utilizada asiduamente por Van Gaal–, así como en la previa se realizará un estudio metódico y exhaustivo del rival del que se encargará su ayudante ‘Tito’ Vilanova.

En su sistema abogará por una continuidad en la filosofía de juego, aunque su 4-3-3 será mucho más abierto y moldeable al que practicaba Rijkaard.

El equipo girará entorno a dos nombres propios que han de liderar su proyecto sobre el campo. Uno es el ‘crack’ indiscutible y donde girará todo el equipo, Leo Messi, y el otro es un canterano llamado a grandes citas, Andrés Iniesta. Este último ganará galones con la llegada del nuevo entrenador, no sólo dentro del vestuario -podría recoger la segunda capitanía que dejará vacante Ronaldinho- sino también en el campo donde será el eje vertebrador del equipo y la traslación de Pep en el terreno de juego.

Fuente: SPORT